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HECHOS INEXPLICABLES, PERSONAJES INSOLITOS, LUGARES EXTRAÑOS
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HECHOS INEXPLICABLES, PERSONAJES INSOLITOS, LUGARES EXTRAÑOS

LAS SIENTE MARAVILLAS DEL MUNDO... tienen su primera referencia en la “Historia” de Heródoto (historiador griego), allá por la segunda centuria del siglo V antes de Cristo. Es en ese tiempo que se formó la idea inicial de la famosa lista de las maravillas.
Décadas después, el poeta Calímaco de Cirene escribía “La Colección de Las Maravillas del mundo”. Pero de la colección sólo quedó, en la memoria histórica, el recuerdo del título, porque la Librería de Alejandría donde se hallaban los textos, fue destruida.

Todo el mundo sabe que son siete las maravillas del mundo, pero casi nadie puede nombrarlas todas de una vez.
En cuestiones de listas de nombres, puede decirse que la lista final de Las Siete Maravillas del Mundo fue definida en la Edad Media. Ésta comprendía los siete monumentos más impresionantes del mundo antiguo. Desafortunadamente la mayoría de ellos no pudieron sobrevivir.

Las evidencias arqueológicas de hoy revelan algunos de los misterios que envolvieron la historia de las maravillas durante muchos siglos. Cómo se construyeron y por qué. Los que en su tiempo edificaron estas obras maestras, lo hicieron a manera de ofrenda y celebración de acuerdo a sus religiones, creencias y mitos. Lo hicieron basados en el nivel alcanzado por las ciencias arquitectónicas de su época, con todo el esplendor artístico de su momento y tratando de demostrar al mundo las dimensiones de su poderío. A nosotros sólo nos queda la posibilidad de admirar las huellas de lo que esas civilizaciones fueron capaces de crear en su tiempo.
Hoy existen infinidad de mitos y leyendas que despiertan el interés de muchos, inclusos algunos dedican su vida a su estudio. Es por eso que creemos oportuno tratar algunos de ellos intentando informar y analizar sus historias.


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Le llaman EL TRIANGULO DE LAS BERMUDAS, aunque su forma no es triangular.
Tiene como vértices, o al menos incluye entre sus límites tres puntos relativamente fijos, en el Atlántico Occidental: el archipiélago de las Bermudas, por el Noreste. Por el Sur la isla de Puerto Rico, si bien se considera que el Triángulo llega con su influencia muchos cientos de millas más al sur. Y, al Noroeste, la península de Florida. Sin embargo, esos límites parecen ser púlsateles. Se extienden y se encogen alternativamente.
Hay ocasiones en que las rarezas físicas propias del Triángulo llegan a afectar hasta las mismas Azores, por el Este. También, a veces extiende su influencia hacia el Oeste, más allá de Cuba.
Pero, en general, el área del Triángulo aparece deli­mitada por el torbellino lento y gigantesco que es la Corriente del Golfo, un río poderoso que se mueve cruzando el mar a una velocidad de alrededor de 6 kiló­metros por hora. En la latitud 15 norte confluyen las corrientes del Atlántico Sur con las del Noreste, y avan­zan rodeando el Mar de los Sargazos, hacia el Poniente.
Poco al Sur de Puerto Rico, una gran rama se desvía ha­cia el Norte, lame las costas orientales de Cuba y Florida y cobra rumbo noreste hacia las Bermudas, reuniéndose con el curso principal que llega desde la olla caliente que es el Golfo de México. Frente a las Bermudas, nuevamente se desprende un brazo de aquel río, que cobra curso Suroeste hasta alcanzar la latitud 30 Norte. Allí se desvía al Sureste, para recomenzar el remolino.
Dentro de esos límites, en un período de 26 años desde el término de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, hasta 1975, han desaparecido más de mil personas: se han esfumado como si un prestidigitador las hubiese escamoteado.
Más de un centenar de barcos y aviones han desaparecido en ese lapso de igual manera, en medio de una atmósfera transparente.
De estas desapariciones no se ha podido recobrar ni un solo cadáver, ni un despojo, ni siquiera un fragmento de los barcos o de los aviones desaparecidos.
Por cierto que nos estamos refiriendo únicamente a las desapariciones real y completamente inexplicables.
Han habido, además, en esa zona centenares de otros naufragios y pérdidas de aviones que podrían tener una explicación por causas naturales aunque éstas resulten alambicadas y llenas de una cantidad excesiva de coincidencias. Y desde luego no se toman en cuenta tampoco las tragedias más evidentemente naturales por accidentes o producidas durante borrascas o huracanes. Aquí nos referimos sólo a las desapariciones que simplemente no tienen explicación posibles Y que en algunas ocasiones, como en el célebre caso de la escuadrilla de modernos cazabombarderos Avenger llamado "El Vuelo 19" alcanzó ribetes alucinantes de horror y desconcierto. Con este escándalo estalló ante el mundo la celebridad del Triángulo de las Bermudas.
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